Palabras
claves: Literatura, literatura infantil, lector, mediador
Vuelvo
a realizarme la misma pregunta, la primera respuesta fue desde una plataforma
intuitiva basado en mis experiencias y vivencias como lector, está segunda pregunta
se intenta responder desde la base teórica aportada por este diplomado.
¿Qué
es la literatura infantil?,
Difícil
pregunta a responder, ya que la
respuesta debería tener como finalidad buscar definir y conceptualizar a la literatura infantil, concepto que se
resiste a ser capturado en una delimitación, Liliana Badoc nos plantea “Es
extraño que podamos hablar de LIJ, que podamos pensarla, amarla y defenderla
sin que podamos, en cambio, definirla categóricamente. Se trata de un fenómeno
de límites nebulosos, complejo, dinámico y flexible que permite aproximaciones
desde diferentes perspectivas.
Una
primera aproximación se puede dar desde un enfoque centrado en su evolución
histórica, Maili Ow nos propone entender la literatura infantil como un sistema
dinámico que puede ser entendido desde el desplazamiento de ejes en nueve
momentos históricos:
• De la oralidad
a la escritura
• Del polo
formativo al polo estético
• De la
primacía del código verbal al icono-verbal
• De la
linealidad a la simultaneidad
• De la
localización a la deslocalización
• De la
distinción a la mixtura
• De lo
sacro a lo cotidiano
• De
lectores a no lectores
• De
relatos ‘apropiados’ a la profesionalización
Esta
mirada integra los cambios culturales, económicos y sociales que intervienen en
el sistema literario, como se relacionan y articulan para ir configurando el
panorama actual de la LIJ. Si bien, esta propuesta no define el concepto, logra
caracterizarlo, definir sus alcances y plantear algunas proyecciones; se trata
de un sistema literario con rasgos propios, un estatus ambivalente: escrita
para niños pero sancionada por adultos, sin claridad de los objetivos de la
lectura: disfrute v/s formación.
Por otra
parte podemos abordar la LIJ desde su base común concentrada en su expresión
artística, se trata de literatura escrita y disfrutada por un público con
características específicas, y este punto es clave, ya que es su rol
diferenciador. “Los rasgos que hacen específica a la literatura infantil
para el consumo de un lector (determinado por su edad intelectual o afectiva),
configuran este género único (por su abordaje y expresión de temas, tramas,
ideas, acciones, personajes, ambientes, atmósfera) desde la perspectiva
singular que tiene el niño del mundo real e imaginario” (Rosell). La literatura
infantil tiene como soporte la mirada de un niño o joven, es desde esta
plataforma desde donde se construye la literatura infantil, Rosell lo afirma
claramente cuando expresa que…“ toda obra maestra de literatura infantil es el
resultado de un descubrimiento, de una invención, de una revelación, de un
compromiso del espíritu del autor –inevitablemente un adulto– con las esencias
y posibilidades de lo humano que se revelan a través de los niños. De esta
forma más que profundizar en estilos, temas o análisis literarios, la
problemática se enmarca en la cercanía que una obra literaria tenga con el
niño, como se confabulen en la lectura esa construcción de la profundidad de
sentido tan necesaria para la especie. La literatura en su condición de
expresión de arte pierde toda
funcionalidad traspasando los límites utilitarios profundizando en la
toma de conciencia y de sentido. De esta forma “la literatura no puede sumarse, sin
más, a las propuestas del mercado: rapidez, facilidad, se usa y se tira, no
duele, no salpica, no pesa. Entonces la literatura perdería su finalidad (Liliana
Bodoc).
Es
por esto que el papel que jugamos los adultos mediadores es de vital
importancia, se trata simplemente de transmitir nuestra pasión por la lectura acercando
a los pequeños a la literatura que los interpreta e interpela, crear la
necesidad que ellos tienen de recorrer los múltiples posibilidades que les
entrega. Con este fin debemos dejar atrás
concepciones escolarizantes y utilitarias que tenemos sobre la lectura, echando
mano a las experiencias que nos transformaron en lectores.
Es
curioso que si bien no estamos en la capacidad de definir y delimitar que es la
literatura infantil debido a su potente dinamismo, este mismo factor nos
permita abordar el fenómeno y enfrentarlo desde la seguridad que nos entrega la
incertidumbre de no tener que estructurarnos, rescatando las características principales
de la literatura para niños, se trata de un género que impacta en los niños
desde la perspectiva de un autor adulto, y su impacto radica en la posibilidades
que le provoca en la construcción personal, espiritual y social.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario